Blog

Categorías

Calendario

<<   Agosto 2017    
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Archivos

Sindicación

Apúntate

nololeas

Todo lo que aquí se exponga está sujeto a copyleft y puede ser reproducido siempre y cuando se indique la procedencia.

Relatos sin adulterar - BOURBON STREET

BOURBON STREET (Tercara parte)

11 de Septiembre, 2008, 16:21

Por @ 11 de Septiembre, 2008, 16:21 en Relatos sin adulterar - BOURBON STREET

- No sé qué hacer, padre.- Temperance hablaba en susurros a través de  la mampara agujereada. Al otro lado había un cura desconcertado.

- Hija. No entiendo muy bien lo que me quieres decir.- Fue lo que consiguió contestar. La muchacha le había intentado explicar su situación, pero no había conseguido entender gran cosa.

- No deseo que Paul gane. No permitiré que me utilice ni que opine que soy su....esclava o algo así. Nadie tiene dominio sobre mí. Sé lo que hacen. Sé que es terrible. Sé que mi alma podría condenarse por toda la eternidad y sin embargo....

La joven detuvo su aliento y se llevó la mano al corazón. - Sin embargo, lo deseo tanto....

- ¿Qué deseas?.

- No puedo evitarlo. Siento una desazón cuando él está presente. Maldigo al sol a todas horas deseando que desaparezca para permitirle venir a mi lado. Deseo ver sus ojos, deseo tener sus manos sobre las mías. Deseo....

Temperance se turbó. Se dió cuenta de que el sacerdote se movía incómodo en su confesionario. ¿Qué estaba haciendo allí?. ¿Por qué le estaba contando todo eso a un sacerdote?. El no podía ayudarla. Ni siquiera creería que los vampiros existen. ¿Cómo iba a poder aconsejarla o absolverla por desear a un vampiro?.

Se disculpó al sacerdote y salió de la iglesia. La religión no le daría la respuesta. La respuesta estaría en su interior. Era cierto que no le importaba morir, pero eso era antes. Antes de darse cuenta que que Raimond lo era todo para ella. 

Paul había cumplido su promesa y venía todas las noches. A veces traía a alguien y se alimentaba delante de ella. Otras la obligaba a acompañarle de caza. Raimond también estaba siempre presente. Paul solía ser algo brusco con sus víctimas. Parecía disfrutar con el terror que les infundía, pero Raimond era muy considerado. Ella notaba su delicadeza, cómo intentaba que no fuera traumático para sus presas. Verle alimentarse era como una danza sensual y delicada. Sus víctimas acababan desangradas con el rostro plácido, casi como si estuvieran teniendo un sueño agradable.

Muchas veces la joven deseo ser ella su presa. Se dejaría morder por él. Se dejaría mecer apresada por su cuerpo. Se dejaría llevar hasta la muerte sin rechistar. Pero antes deseaba poseerle a él. 

BOURBON STREET (Segunda parte)

22 de Agosto, 2008, 11:35

Por @ 22 de Agosto, 2008, 11:35 en Relatos sin adulterar - BOURBON STREET

- Es un juego. Un juego al que siempre gano y tú vas a perder.

Temperance miraba con los ojos cansinos a aquel vampiro. Raimond los miraba desde una distancia prudente. Paul le había seguido. Tenía curiosidad por dónde iba todas las noches cuando dejaban de cazar juntos.  Raimond se había dado a conocer a una mortal. Eso era peligroso, aunque al principio creyó que estaba jugando con ella, como él gustaba hacer de vez en cuando. Pero tras la segunda noche que los observó, se dio cuenta de que Raimond estaba fascinado por ella más de lo que ella lo estaba por él. Y no entendía muy bien por qué. Es una simple mortal.

Así que había decidido que si tan fascinante le resultaba a Raimond, él debía convertirla. Pero no la convertiría sin más. Tenía que jugar con ella, destrozar toda su fortaleza de espíritu antes del cambio para que así estuviera a su merced por toda la eternidad.

- Vas a pedirme que te convierta.- Dijo Paul.

- No lo creo.- La mujer levantó el mentón y lo miró desafiante.

- Oh, yo creo que sí. Todos terminan sucumbiendo y tú no eres diferente. - El vampiro se acercó un paso más hacia ella y la agarró suavemente de la barbilla para que no dejara de mirarle con esos ojos desafiantes. Deseaba ver cómo cambiaban de aspecto mientras él le hablaba.- Lo harás, tarde o temprano, porque si no te conviertes mataré a todos los tus seres queridos, uno por uno,  y luego a tí. Y si decides quitarte la vida o morir "accidentalmente", también los mataré  a todos para que te acompañen en el otro mundo.

Temperance no cambiaba de expresión. Eso confundía a Paul. La gente solía horrorizarse, o al menos a turbarse ante aquellas perspectivas.

- Todas las noches vendré a visitarte. Todas las noches traeré una presa conmigo para que veas cómo muere. Y no podrás escapar. Porque si desapareces...

- Matarás a todos mis seres queridos, ya.- Dijo la chica apartando la mano de aquel ser despreciable de su cara. Paul quedó sorprendido.- A ver si lo entiendo: me ofreces dos alternativas, una es la muerte. Y otra la inmortalidad. Acepto el juego y perderás.

- ¿Por qué estás tan segura?.

- Si me convierto será la misma condena que si no lo hago, solo que más lenta y dolorosa. Como inmortal veré morir uno a uno a todos mis seres queridos, y los lloraré a todos por separado uno tras otro, hasta que no quede nadie. La agonía será larga y mi corazón estará triste durante siglos y siglos. Sin embargo, si no acepto, los matarás, lloraré por ellos y luego me darás la paz con mi muerte. Creo que lo tengo bastante claro.

- No puedes estar hablando en serio.

- Esta cervatilla no impedirá que la atropellen, no porque se haya quedado hipnotizada con la luz de los faros, sino porque le da igual. Me da igual morir o no.

Paul quedó desconcertado. No sabía de qué estaba hablando. Raimond sonrió para sí. Era la primera vez que alguien había conseguido desconcertar a Paul y lo estaba disfrutando.

BOURBON STREET (Primera parte)

31 de Julio, 2008, 17:57

Por @ 31 de Julio, 2008, 17:57 en Relatos sin adulterar - BOURBON STREET

- Me recuerdas mucho a un gato que tuve hace tiempo.- Dijo la mujer mientras se sentaba en el sofá.- Era un gato terrible. No le gustaba que le acariciara. No dejaba de escaparse de casa. Se pasaba las noches vagabundeando por el barrio. La llamada de la naturaleza lo alejaba todas las noches de mí. Tenía su vida secreta a la cual nunca pertenecí. Era salvaje e instintivo. Sin embargo, cuando necesitaba un techo donde guarecerse, un poco de calor, el gato volvía a casa e incluso se dejaba acariciar. - Ella le miró y le ofreció sentarse a su lado con un ademán.- Cuando necesitaba estar en contacto con la vida hogareña, con la vida placentera, cuando se cansaba de cazar y de luchar, volvía irremediablemente a mis brazos.

- Seguro que ese gato volvía a tí porque te quería.

- El gato podría amarme. Es posible. Pero yo no soy un gato. - El vampiro acercó su rostro al de la mujer. Ella no parpadeó, no retrocedió. Le miró los profundos ojos negros.- Y nunca podré serlo. Ahora mismo yo soy mas bien...un ratón.- El vampiro retrocedió sonriendo.

- ¿Todavía piensas que voy a matarte?.

- No. Sólo digo que las personas no aman a las vacas. Pueden tenerles cariño, incluso tenerlas como mascotas, pero eso es todo. Son comida. Básicamente son...comida.- El vampiro se sintió algo molesto. Se levantó y se dirigió hacia la puerta, pero se detuvo.

- No es lo mismo. Yo fui un hombre antes... Y puedo sentir igual que antes.

- Ojalá fuera verdad. - Ella se levantó y se acercó a él.- Ojalá pudiera evitar tener tanto miedo. Pero siempre que vienes a mi ventana me traes la oscuridad y la duda. - Silenció un momento y le cogió de las manos mirándole fijamente con aquellos ojos verdosos.- Te deseo. Pero no sé si lo que deseo de tí es al hombre o al vampiro. Si lo que deseo es tu amor o mi muerte. Me siento fascinada como el cervatillo que alumbran los faros de un coche. Estoy aquí, inmóvil frente a tí sin saber qué hacer. Sin tener ninguna voluntad. Si el cervatillo no se aparta, ¿acaso es que deseaba que le atropellara el coche?.

Blog alojado en ZoomBlog.com