<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?>
<rss version="2.0"
  xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
  xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/">

<channel>
<title>nololeas: Relatos sin adulterar - EL RECIPIENTE</title>
<link>http://nololeas.zoomblog.com/</link>
<description>poemas, relatos, pensamientos y vivencias varias</description>
<dc:language>es</dc:language>
<dc:date>2008-06-23T18:13:00+01:00</dc:date>
<lastBuildDate>Mon, 08 Sep 2008 14:46:05 GMT</lastBuildDate>
<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
<sy:updateBase>2000-01-01T12:00+00:00</sy:updateBase>
<image>
<title>ZoomBlog</title>
<url>http://nololeas.zoomblog.com/photo.jpg</url><link>http://www.zoomblog.com/</link>
</image>

<item>
 <title>EL RECIPIENTE (Sexta parte)</title>
<link>http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/23/el-Recipiente-Sexta-parte.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/23/el-Recipiente-Sexta-parte.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p>El sacerdote no hizo ning&#250;n movimiento cuando la cinta de video termin&#243;. El polic&#237;a le mir&#243; tambi&#233;n en silencio durante unos segundos. Al cabo de un rato carraspe&#243;.</p>
<p>- Bueno, Padre. Ya lo ha visto. &#191;Le ha aclarado algo?. &#191;Sabe que puede haber pasado?.- El curo mir&#243; a su interlocutor con seriedad y movi&#243; la cabeza negativamente.</p>
<p>- Y dice que el m&#233;dico muri&#243; de un infarto...</p>
<p>- As&#237; es. La chica aprovech&#243; la oportunidad. El m&#233;dico debi&#243; asustarse de ella o algo as&#237;, le dio un cacharrazo al coraz&#243;n y ella aprovech&#243; la oportunidad para salir de la sala.</p>
<p>- &#191;Y c&#243;mo sali&#243; del Hospital?.- El polic&#237;a se encogi&#243; de hombros.</p>
<p>- A&#250;n lo estamos investigando.- El sacerdote le agradeci&#243; al polic&#237;a su colaboraci&#243;n y le prometi&#243; que si averiguaba algo sobre el paradero de la mujer se lo har&#237;a saber. </p>
<p>Sali&#243; de la comisar&#237;a y camin&#243; sin rumbo aparente durante un rato. Deseaba ordenar sus ideas. La chica hab&#237;a matado al m&#233;dico intencionadamente. De eso no le quedaba dudas. Ella misma hab&#237;a afirmado que ya sab&#237;a c&#243;mo funcionaba su "maleficio" y lo hab&#237;a utilizado claramente contra el psiquiatra. No pod&#237;a creer que aquella muchacha hubiera sido capaz de hacer lo que hab&#237;a hecho. Tal vez Su Santidad ten&#237;a raz&#243;n y ella albergaba el mal...</p>
<p>Pero hab&#237;a hablado de sus hijas, en plural. Eso le descoloc&#243; por completo. Tal vez todo sea un c&#250;mulo de coincidencias y aquella joven fuera una mujer normal y corriente, que todo aquello no fuera m&#225;s que un mal sue&#241;o.</p>
<p>Decidi&#243; hablar con su superior en Espa&#241;a. Le cont&#243; lo que hab&#237;a sucedido y su superior, evidentemente crey&#243; lo mismo que el Papa. Aquella mujer albergaba provablemente al mism&#237;simo Anticristo.</p>
<p>- Excelencia. No creo que sea as&#237;. Existe un padre biol&#243;gico.- El Obispo levant&#243; una ceja.</p>
<p>- &#191;En serio?.</p>
<p>- Adem&#225;s, dice que son hijas. En ninguna parte de la Biblia se habla de dos Anticristos, ni tampoco de dos Cristos. Y mucho menos que sean mujeres.</p>
<p>- Tiene raz&#243;n. Tal vez sea una falsa alarma. Informar&#233; a su Santidad y decidiremos si cerramos el caso.</p>
<p>El Padre Estebanez respir&#243; aliviado cuando supo que se hab&#237;a cerrado el caso. No estaba seguro de nada a esas alturas, pero lo que ten&#237;a claro era que no iba a permitir que a esa mujer le ocurriera nada. </p>
<p>Y mucho menos a sus propias hijas.</p>
<p>FIN.</p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2008-06-23T18:13:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>LaBounty</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>EL RECIPIENTE (Quinta parte)</title>
<link>http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/23/el-Recipiente-Quinta-parte.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/23/el-Recipiente-Quinta-parte.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p>- &#191;C&#243;mo se encuentra hoy, se&#241;orita S&#225;nchez?.</p>
<p>- &#191;Con respecto a qu&#233;?.</p>
<p>- No empiece de nuevo, sta. S&#225;nchez.- El m&#233;dico psiquiatra ni siquiera levant&#243; la vista de su cuaderno de notas. Ella no contest&#243;. No ten&#237;a intenci&#243;n de comunicarse con &#233;l. No ten&#237;a por qu&#233;. - &#191;Y bien?.- Esta vez levant&#243; la vista lo justo para echarle una mirada reprobatoria.</p>
<p>- Estupendamente.- Contest&#243;.</p>
<p>- Como ve, desde que est&#225; aqu&#237; no ha pasado nada. No han muerto otros pacientes, no ha muerto ninguna enfermera y, evidentemente tampoco he muerto yo. Y ya nos conocemos desde hace seis meses.</p>
<p>- No funciona as&#237;.- Murmur&#243; ella. Y baj&#243; la vista para mirarse los dedos.</p>
<p>- As&#237; que a&#250;n cree que le persigue una maldici&#243;n, eh?.- Ella sonri&#243; y le dirigi&#243; la mirada. </p>
<p>- No es una maldici&#243;n. Ahora s&#233; lo que es y no me asusta.</p>
<p>- &#191;Y qu&#233; es?.- La joven hizo caso omiso a aquella pregunta.</p>
<p>- Deseo que me quite la medicaci&#243;n.</p>
<p>- Tal vez pudi&#233;ramos rebajar la dosis, puesto que parece que ha habido un cambio positivo en su actitud.</p>
<p>- No se lo estoy pidiendo. Se lo estoy exigiendo.- La sonrisa hab&#237;a dejado paso a un rostro fr&#237;o que apu&#241;alaba al m&#233;dico con sus ojos verdes.</p>
<p>- Sta. S&#225;nchez. Usted no est&#225; en disposici&#243;n de exigir nada. Es una enajenada mental, al menos hasta que yo diga lo contrario. &#191;Entiende?. No puede tomar ninguna decisi&#243;n por s&#237; sola y mucho menos con respecto a su medicaci&#243;n.</p>
<p>- No puedo permitir que nada les haga da&#241;o. Debo cuidarlas. Debo velar por ellas. No permitir&#233; que nada ni nadie les haga da&#241;o.</p>
<p>- &#191;De qui&#233;n est&#225; hablando, sta. S&#225;nchez?.- Pregunt&#243; muy intrigado el psiquiatra.</p>
<p>- De mis hijas.- Sin previo aviso, la mujer se levant&#243; y agarr&#243; del brazo al m&#233;dico. Este comenz&#243; a gritar. Ella le solt&#243; y &#233;l se llev&#243; la mano al brazo izquierdo. Un par de enfermeros entraron corriendo a socorrerlo. Ella esper&#243; en un rinc&#243;n. Cuando empezaron a hacerle el masaje card&#237;aco y ninguno le prestaba atenci&#243;n, sali&#243; de la sala.</p>
<p></p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2008-06-23T12:48:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>LaBounty</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>EL RECIPIENTE (Cuarta parte)</title>
<link>http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/20/el-Recipiente-Cuarta-parte.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/20/el-Recipiente-Cuarta-parte.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p>Bes&#243; el anillo papal mientras revereneciaba a su superior. La sala estaba lujosamente amueblada. De la paredes ricas en ornamentos barrocos, colgaban enormes&nbsp; tapices. El sacerdote mir&#243; a su alrededor con desgana, pues ya hab&#237;a visto aquella lujosa sala en numerosas ocasiones y siempre le fastidiaba tener que reconocer que la Iglesia pose&#237;a demasianos bienes terrenales.</p>
<p>- &#191;Y bien, padre Estebanez?. - Pregunt&#243; el papa mientras le invitaba a acompa&#241;arle.</p>
<p>- La investigaci&#243;n no ha sido concluyente.- Sentenci&#243; el cura. El papa detuvo su paseo y le mir&#243; pensativo.</p>
<p>- Pero tendr&#225; alguna teor&#237;a... &#191;Cree que puede ser el recipiente?.- El padre Estebanez dio vueltas a las conversaciones que hab&#237;a tenido con los psiquiatras, con las personas que sab&#237;an de ella, con m&#233;dicos de varias clases, con videntes y con ella misma. Revis&#243; mentalmente toda la documentaci&#243;n relacionada con el tema y...las se&#241;ales eran confusas, pero era evidente que&nbsp; aquella mujer ten&#237;a una funci&#243;n, aunque no estaba muy seguro que su funci&#243;n fuera la de ser el recipiente.</p>
<p>- Creo que podr&#237;a ser...un recipiente. Aunque tengo mis serias dudas de qu&#233; es lo que albergar&#225;.- El papa comenz&#243; a caminar de nuevo.</p>
<p>- No le entiendo, padre. Todos los que tienen relaci&#243;n afectuosa con esa mujer, acaban muertos. Eso es cosa del Maligno. Evidentemente, albergar&#225; el Mal.- El sacerdote neg&#243; con la cabeza.</p>
<p>- Su Santidad. No es concluyente. Podr&#237;a albergar el Bien. Recuerde que muchos santos hicieron aberraciones antes de ser tocados por Dios nuestro Se&#241;or. Igualmente, incluso Jesucristo cuando era ni&#241;o, lleg&#243; a matar a un compa&#241;ero de juegos. Visto desde fuera y sin perspectiva, esto podr&#237;a haber sido interpretado como se&#241;al de que Jesucristo era en realidad un falso profeta o el propio Anticristo. El hecho de que todos mueran a su alrededor podr&#237;a significar cualquier cosa, Su Santidad.- Termin&#243; con voz de abnegaci&#243;n y obediencia. Al fin y al cabo, aquel hombre ten&#237;a la &#250;ltima palabra. El decidir&#237;a si la chica era o no el Recipiente y si deb&#237;a morir. El Papa se acarici&#243; la barbilla pensativamente.</p>
<p>- Tienes raz&#243;n, no se puede juzgar a la ligera...&#191;C&#243;mo es ella?. &#191;Parece buena persona?. &#191;Se la ve malvada?. &#191;Ha tenido coqueteos con el Mal?.</p>
<p>- Es una mujer normal. Completamente normal, aunque muy fuerte de car&#225;cter. Est&#225; claro que debe ser fuerte de car&#225;cter. No es d&#233;bil, y no tiene en su expediente nada sospechoso.</p>
<p>- Entiendo.- El representante de Dios en la tierra se detuvo de nuevo, y tras unos instantes de silencio dio unas palmaditas en el hombro a su s&#250;bdito.- Muy bien, muy bien. Siga investigando y env&#237;eme toda la informaci&#243;n relevante lo antes posible. Recuerde que tenemos poco tiempo.</p>
<p>- Si, Su Santidad.- El joven sacerdote sali&#243; por la enorme puerta de caoba, baj&#243; por las blanquecinas escaleras del Vaticano y se dirigi&#243; hacia la plaza para coger un taxi rumbo al Aeropuerto.</p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2008-06-20T12:24:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>LaBounty</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>EL RECIPIENTE (Tercera parte)</title>
<link>http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/19/el-Recipiente-Tercera-parte.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/19/el-Recipiente-Tercera-parte.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p>- As&#237; que ha estudiado mi caso... &#191;Y qu&#233; opina usted?</p>
<p>- &#191;Perd&#243;n?.</p>
<p>- &#161;S&#237;, hombre, s&#237;!. &#191;Cu&#225;l es su teor&#237;a?. Tal vez que todo ha sido cuesti&#243;n de muy mala suerte, o que estoy gafada, o tal vez endemoniada. Incluso es posible que sea una elegida de Dios...&#191;Cual es su teor&#237;a?. No se corte, a&nbsp;todo el mundo le gusta opinar...</p>
<p>El sacerdote no supo qu&#233; decir. Su caso era muy extra&#241;o. Por eso estaba &#233;l all&#237;, aunque dudaba de que ella tuviera la m&#225;s remota idea de cu&#225;l era el verdadero motivo por el que se hab&#237;a fijado en su caso.</p>
<p>- Pues... No tengo ninguna.- Y enmudeci&#243;. La mujer mir&#243; al infinito y respir&#243; profundamente.</p>
<p>- Desde el momento en que nac&#237; la de la guada&#241;a me persigue. A las dos semanas de nacer yo, mi abuela paterma muri&#243;. Desde entonces, no ha hecho sino morir gente a mi alrededor. - Call&#243; unos segundos. El sacerdote se removi&#243; en el banco. Sab&#237;a que algo iba a decir, algo transcendente, tal vez lo que &#233;l quer&#237;a oir.- Tal vez se pregunte qu&#233; hago aqu&#237;. Yo tambi&#233;n me lo pregunto. No he sufrido depresiones nunca. No he intentado nunca suicidarme. Ni siquiera ahora que no me queda nadie. Supongo que alg&#250;n licenciado en psicolog&#237;a decidi&#243; que si fuera &#233;l estar&#237;a como una regadera. O tal vez que soy una soci&#243;pata por parecer impert&#233;rrita mientras entierro a mis seres queridos, pero la verdad es que he llorado, y mucho. Llevo 27 a&#241;os llorando. Ya no me queda llanto. Ya no siento nada.- La joven baj&#243; los ojos hacia el m&#243;vil. Estoy mirando la agenda. Intento recordar en qu&#233; orden y de qu&#233; murieron. A veces me cuesta, sabe?, ya no recuerdo si mi primo Walter muri&#243; antes o desp&#250;es de mi suegra. Y tampoco recuerdo muy bien si el ni&#241;o que se ahog&#243; fue mi sobrino Carlos&nbsp;o mi&nbsp;sobrino Jon&#225;s. En fin, aqu&#237; estoy trasteando con el m&#243;vil. Tal vez deber&#237;a tirarlo. Total, ya no me sirve de nada, no cree, Padre?.</p>
<p>El fin de aquel mon&#243;logo constante y mon&#243;tono, donde la joven no hab&#237;a a&#241;adido ni un atisbo de emoci&#243;n ni de entonaci&#243;n, lo cogi&#243; desprevenido. Carraspe&#243; como si estuviera preparando una frase sentenciosa mientras pensaba en una respuesta.</p>
<p>- Yo nunca he tenido m&#243;vil.- La joven le mir&#243; con sus tristes ojos verdes y de repente rompi&#243; en carcajadas tan escandalosas que un par de enfermos se pusieron muy nerviosos y una monja sol&#237;cita fue a calmar los &#225;nimos.</p>
<p>- Pues tenga el m&#237;o. Todo suyo.- El sacerdote cogi&#243; el m&#243;vil y la mujer se march&#243; de su lado para no volver siquiera un segundo su rostro, hermoso rostro por cierto, hacia &#233;l.</p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2008-06-19T17:36:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>LaBounty</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>EL RECIPIENTE (Segunda parte)</title>
<link>http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/18/el-Recipiente-Segunda-parte.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/18/el-Recipiente-Segunda-parte.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p>Nunca le gust&#243; ir de visita a esos lugares. Si exist&#237;a algo m&#225;s deprimente en el mundo que un hospital, era una residencia psiqui&#225;trica. Aquel lugar regentado por unas monjas, ten&#237;a muy buena pinta. Hab&#237;a varios edificios donde se ingresaba a los enfermos mentales seg&#250;n sus niveles y tipos de enfermedad. Cada edificio estaba conectado con los dem&#225;s con una serie de senderos y zonas ajardinadas, algunas de ellas muy buc&#243;licas. En el centro del complejo, por donde pasaban todos los senderos, hab&#237;a una peque&#241;a iglesia.&nbsp;La entrada del complejo era una gran puerta de hierro forjado que daba la sensaci&#243;n de entrar a la residencia de verano de&nbsp;un duque o algo por el estilo.</p>
<p>Pero si se miraba con un poco m&#225;s de atenci&#243;n, por todas partes ve&#237;as gente vagando sin sentido, hablando s&#243;los, se&#241;ores mayores babeando en sus sillas de ruedas... No soportaba aquellos sitios. El nunca hab&#237;a temido nada, ni siquiera la muerte. Siendo un siervo de Dios ten&#237;a mucha fe en la vida despu&#233;s de la muerte y en que &#233;sta tan s&#243;lo era una transici&#243;n a la verdadera vida. Sin embargo, le ten&#237;a aut&#233;ntico p&#225;nico a perder la cabeza. Hab&#237;a visto de lo que era capaz una persona enajenada, provocando el mal a sus pr&#243;jimos sin tener noci&#243;n de lo que estaba haciendo. Y tambi&#233;n odiaba poder llegar a la situaci&#243;n de aquellos ancianos o accidentados que su cerebro ya no les acompa&#241;aba en sus actos.</p>
<p>Vio a la chica sentada en un banco de la zona ajardinada del edificio 4C. Vest&#237;a con ropa de calle, unos vaqueros y una camiseta. Era verano y las abejas zumbaban por todas partes. Se acerc&#243; a ella, pero ella no le mir&#243;. Sigui&#243; absorta trasteando con su Nokia. El sacerdote se aclar&#243; la voz y ella levant&#243; los ojos. Sus ojos verdes le miraron con mucha normalidad. Eso le descoloc&#243; un poco. Esperaba ver cierta locura en los ojos de la mujer, pero nada de nada. </p>
<p>- Pi&#233;rdase, padre.- Fue lo &#250;nico que dijo antes de volver a lo suyo con el m&#243;vil. El sacerdote suspir&#243; y se sent&#243; junto a ella.</p>
<p>- Ya me gustar&#237;a perderme. Pero no puedo.</p>
<p>- Acaso es un pacidente?.- Dijo entre sonrisas. Eso era buena se&#241;al. Hab&#237;a conseguido de ella una segunda frase. Hab&#237;a una conversaci&#243;n en marcha. No hab&#237;a sido tan dif&#237;cil despu&#233;s de todo. </p>
<p>- Espero que no, pero nunca se sabe...- Ella se detuvo en su faena y le mir&#243;. Un atisbo de sonrisa apareci&#243;, pero enseguida lo rectific&#243; y sus ojos verdes&nbsp;se llenaron de preocupaci&#243;n.</p>
<p>- &#191;Sabe usted que corre un gran riesgo hablando conmigo?. - Le dijo mir&#225;ndole fijamente con mucha tristeza. El cura asinti&#243; lentamente.</p>
<p>- Lo s&#233;. Correr&#233; el riesgo. Si algo llegara a pasarme el &#250;nico culpable ser&#237;a yo. </p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2008-06-18T12:36:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>LaBounty</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>EL RECIPIENTE (Primera parte)</title>
<link>http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/16/el-Recipiente-Primera-parte.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://nololeas.zoomblog.com/archivo/2008/06/16/el-Recipiente-Primera-parte.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p>Su primer recuerdo de infancia era terriblemente parecido. Cog&#237;a de la mano a su madre mientras miraba un ataud frente a ella. Al otro lado del ataud, hab&#237;a un mont&#243;n de gente, la mayor&#237;a desconocidos. Sin soltar en ning&#250;n momento la mano de su madre que lloraba desconsoladamente mir&#243; hacia la izquierda, donde vio cabizbajos a sus primos y hermanos. Volvi&#243; entonces su cara hacia la derecha, donde su madre segu&#237;a sollozando, consolada por&nbsp;su abuela y sus t&#237;os. Mir&#243; entonces de nuevo al ataud.</p>
<p>- Pap&#225;?.- Susurr&#243;. El sacerdote segu&#237;a hablando y hablando y todo era negro. El ataud era negro. Los vestidos negros, la sotana negra, los paraguas negros, El cielo....negro. Lo &#250;nico que ten&#237;a color en aquel recuerdo era la flor roja que ella apretujaba en su mano izquierda.</p>
<p></p>
<p>A&#241;os despu&#233;s el dej&#225;-vous la abofete&#243; implacablemente, haci&#233;ndola salir del sopor en el que se&nbsp;hab&#237;a inmerso. Mir&#243; hacia el frente mientras escuchaba sordamente las palabras del sacerdote. Mir&#243; aquellas caras, casi todas ellas caras desconocidas. Mir&#243; a su izquierda. No hab&#237;a nadie. Mir&#243; a su derecha. Tampoco hab&#237;a nadie. Mir&#243; el ataud cerrado a punto de ser engullido por la tierra, como tantas y tantas veces hab&#237;a visto ya antes. Ya casi ni recordaba qui&#233;n era el difunto. Le parec&#237;a haber estado en esa escena durante toda su vida.&nbsp;</p>
<p>Baj&#243; los ojos hacia sus manos. Un clavel rojo medio despedazado yac&#237;a entre ellas. Mir&#243; los p&#233;talos sueltos sobre su piel, cual gotas de sangre agoreras. Su coraz&#243;n se detuvo un segundo. El tiempo par&#243; un segundo. Su vida se detuvo un segundo, mientras su mente se&nbsp;impregnaba de la certeza. Nadie m&#225;s. </p>
<p>"Nadie m&#225;s por engullir, tierra imp&#237;a. Nadie m&#225;s excepto yo para llevarte."</p>
<p>La joven dej&#243; caer el clavel al suelo, se dio media vuelta y se alej&#243; lentamente. El sacerdote cay&#243; su serm&#243;n para mirarla sorprendido y un murmullo de&nbsp;desaprobaci&#243;n recorri&#243; a los presentes. Ella sigui&#243; su paso firme, sin tambalear, sin temblar. Nadie&nbsp;sobre la tierra hab&#237;a ya que le diera alg&#250;n sentido. Estaba sola. Y s&#243;la quedar&#237;a.</p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2008-06-16T16:12:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>LaBounty</dc:creator>
</item>

</channel>
</rss>

