Blog
Categorías
Calendario
Archivos
Sindicación
Apúntate
|
Julio del 2008
BOURBON STREET (Primera parte)
31 de Julio, 2008, 17:57
|
- Me recuerdas mucho a un gato que tuve hace tiempo.- Dijo la mujer mientras se sentaba en el sofá.- Era un gato terrible. No le gustaba que le acariciara. No dejaba de escaparse de casa. Se pasaba las noches vagabundeando por el barrio. La llamada de la naturaleza lo alejaba todas las noches de mí. Tenía su vida secreta a la cual nunca pertenecí. Era salvaje e instintivo. Sin embargo, cuando necesitaba un techo donde guarecerse, un poco de calor, el gato volvía a casa e incluso se dejaba acariciar. - Ella le miró y le ofreció sentarse a su lado con un ademán.- Cuando necesitaba estar en contacto con la vida hogareña, con la vida placentera, cuando se cansaba de cazar y de luchar, volvía irremediablemente a mis brazos.
- Seguro que ese gato volvía a tí porque te quería.
- El gato podría amarme. Es posible. Pero yo no soy un gato. - El vampiro acercó su rostro al de la mujer. Ella no parpadeó, no retrocedió. Le miró los profundos ojos negros.- Y nunca podré serlo. Ahora mismo yo soy mas bien...un ratón.- El vampiro retrocedió sonriendo.
- ¿Todavía piensas que voy a matarte?.
- No. Sólo digo que las personas no aman a las vacas. Pueden tenerles cariño, incluso tenerlas como mascotas, pero eso es todo. Son comida. Básicamente son...comida.- El vampiro se sintió algo molesto. Se levantó y se dirigió hacia la puerta, pero se detuvo.
- No es lo mismo. Yo fui un hombre antes... Y puedo sentir igual que antes.
- Ojalá fuera verdad. - Ella se levantó y se acercó a él.- Ojalá pudiera evitar tener tanto miedo. Pero siempre que vienes a mi ventana me traes la oscuridad y la duda. - Silenció un momento y le cogió de las manos mirándole fijamente con aquellos ojos verdosos.- Te deseo. Pero no sé si lo que deseo de tí es al hombre o al vampiro. Si lo que deseo es tu amor o mi muerte. Me siento fascinada como el cervatillo que alumbran los faros de un coche. Estoy aquí, inmóvil frente a tí sin saber qué hacer. Sin tener ninguna voluntad. Si el cervatillo no se aparta, ¿acaso es que deseaba que le atropellara el coche?.
|
|
ODIO
31 de Julio, 2008, 9:41
|
Odio la ensalada de verano y las luces amarillas que alumbran el extrarradio No soporto las tulipas de las lámparas que anidan en las mesitas de noche cada cuarto Odio las neveras donde nunca hay nada aparte agua del grifo en botellas de cocacola No soporto a la gentuza que tiene perro en invierno y en verano va a la calle porque sobra Odio a los violentos que golpean encubiertos por la ley a sus familias en sus casas No soporto los mosquitos ni las ratas y el olor a sucio del que no se lava Odio al que se juega sin escrúpulo ninguno su sueldo en una máquina del bar No soporto a los que acuden los domingos a la iglesia y luego el lunes son peor que Satanás
No me gustan las cadenas ni los lazos no me gustan las fronteras ni visados No me gustan los anzuelos ni las balas ni la ley sin la justicia en el que manda Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
No soporto a los que dicen la letra con sangre entra con la sangre yo no pienso negociar Odio a los torturadores pistoleros y asesinos les deseo cien años de soledad No soporto a los que hablan siempre a gritos por el móvil nada más aterrizar el avión Odio a los gallitos de gimnasio porque siempre desprecian mi sudor
No me gusta que me obliguen sin brindarme explicaciones de porqué si o porqué no No me gusta ni que humillen a los toros ni la caza con hurón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
No soporto a los ases del volante que a volar a dos cuarenta le llaman su factor riesgo Me parecen reprimidos y egoístas porque exponen mi pellejo y tu pellejo No soporto a los perros de la guerra porque se corren disparando su cañón Odio a los discjockeys asesinos porque siempre me joden la canción
No me gustan las cadenas ni los lazos no me gustan las fronteras ni visados No me gustan los anzuelos ni las balas ni la ley sin la justicia en el que manda Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón Qué le voy a hacer si con razón o sin razón Y aunque tú me des la vuelta tengo el mismo corazón
REVOLVER.
|
|
FRASES LAPIDARIAS XXIII
31 de Julio, 2008, 7:49
|
Una duda me asaltó esta mañana y pregunté en alto: "¿Cómo es posible que haya habido muchos más creyentes que han cometido crímenes contra la humanidad que no creyentes?".
A lo que mi marido me contestó: "Será que a nosotros Dios no nos manda hacer cosas...".
|
|
La leyenda de Roselinde (Octava parte)
30 de Julio, 2008, 10:59
|
Triste y vacía miraba al infinito mientras esperaba sentada. Su hermano menor iba y venía murmurando que todo aquello era injusto y que alguien iba a pagar por ello. Ella, sin embargo, ya había aceptado que su destino iba a cambiar por completo a partir de aquel día.
Entraron dos soldados con su padre maniatado. Había solicitado entre sollozos al propio rey que le permitiera a ella y a su hermano despedirse de su padre. El rey aceptó. Miró a aquel hombre que había envejecido veinte años de golpe. Ana Marie sintió una angustia en su corazón. Su padre los abrazó uno a uno y se desplomó sobre el asiento. Tenía el cuerpo magullado y había recibido algunos cortes por todo el cuerpo. Estaba claro que le habían torturado para que confesara.
Después de que su padre consiguera calmar a su hermano, el anciano habló pausadamente mirandoles con un rostro muy tranquilo.
- Hijos míos. Hay muchas pruebas y testigos que me culpan de traición. Nada se puede hacer. He gritado a los cuatro vientos que soy inocente, pero es imposible que me crean. Así que, hijos míos, he confesado mi culpabilidad a cambio de que a vosotros se os permita mantener vuestro rango, aunque no tendreis ya derechos sobre Roselinde.
Su hermano volvió a vociverar y la niña miró a su padre con una leve sonrisa en la cara.
- Padre. Sé que lo has hecho por nosotros, pero tu nombre quedará manchado para siempre.
- Eso no me importa. Siempre y cuando vosotros esteis a salvo.- Cogió la mano de su hija y guardó silencio un momento. Su hijo menor se arrodilló junto a su padre. - Hijos míos. Vosotros podeis vengarme. El rey me ha echado a los lobos. Le dí mi vida y mi espada. Le serví fielmente y él me ha pagado con la horca. Exijo venganza. Sé que vosotros no me fallareis.
|
|
La Lobera (Cuarta parte)
29 de Julio, 2008, 17:20
|
Ella sentía una necesidad irrefrenable de volver donde sus padres habían muerto.
Así conoció a los lobos. También ellos se habían quedado huérfanos. Ella se adentraba en el bosque todos los días para llevarles comida. Cantaba y jugaba con ellos durante horas y luego, volvía a hurtadillas hasta la casa de su tía Bernarda.
Los años fueron pasando lánguidos y tediosos. No se había registrado ningún otro ataque de lobos, aunque los aullidos volvían a escucharse fuertes y estridentes en la profundidad del bosque. La niña se hizo mujer. Los cachorros crecieron y tuvieron más cachorros y estos a su vez más cachorros. La manada había crecido considerablemente. Y todos jugaban con ella. Todos la seguían y respetaban como si fuera su líder.
Una noche de Agosto muy calurosa empezó la pesadilla. Un aldeano había aparecido con la garganta y las extremidades desgarradas. La gente se atemorizó y volvió a culpar a los lobos. Una partida de caza se adentró en el bosque al día siguiente del suceso. Pero esta vez, todo fue distinto. No consiguieron cazar a ningún lobo. No estaban. Era como si la tierra se los hubiera tragado. Sin embargo, cuando la luz del sol ya casi se desvanecía por completo y todos se disponían a regresar, un alarido terrible retumbó por todo el bosque. Todos corrieron hacia la dirección del grito y encontraron así a la segunda víctima, descuartizada por los lobos.
El temor y la piedad se apoderó de las aldeas conlindantes, comenzando a sospechar que había mala magia en todo aquello. Que algún tipo de maldición se había apoderado de ese bosque y de esos lobos. Todos estaban atemorizados. Excepto una adolescente de largo cabello castaño que observaba a todo el mundo y que no hablaba. Una joven con un pasado oscuro que pronto comenzó a ser objeto de las habladurías paranoides de las chismosas del pueblo.
|
|
DEJÁ-VU
25 de Julio, 2008, 16:40
|
Cada vez estoy más convencida de que el tiempo no existe. El tiempo es una espiral que nos envuelve y nos engulle, conbinando el pasado, el presente y el futuro.
Ya sé que suena a estrafalario, pero si uno se para un momento a pensar, se dará cuenta de que en realidad, el tiempo y el espacio sólo existen en nuestra dimensión. Más allá de nuestras fronteras sensitivas no existen esas dimensiones y provablemente existan otras muchas que desconocemos.
Para mí tener dejá-vus es tan habitual que casi he dejado ya de plantearme el por qué de ello. Si lo he soñado, si lo he vivido, si sólo lo he imaginado... Ahora ya sólo me sonrío y veo que todo encaja.
Sí, todo encaja. Si hace años soñé que estaba a miles de kilómetros de aquí, conduciendo un coche y teniendo una conversación trivial con un personaje famoso y luego resulta que me pasa, está claro que todo lo que ha habido entre medias, todo lo que he vivido antes, ahora y lo que viviré posteriormente, estaban ya interconectados para hacerme llegar a esos momentos. Cada momento es único e irrepetible. ¿O no?.
Podría estar divagando durante horas acerca de este tema. Aunque, lástima no tener un dejá-vu de que me toca la lotería, verdad?.
|
|
POSESION
25 de Julio, 2008, 15:42
|
Ven a mí con la negrura de tu ser.
Yo la acepto.
Invade de oscuridad la luz de mi alma.
Yo la acepto.
Deséame con la maldad que hay en tus ojos.
Yo la acepto.
Inocula en mí el venendo de tu simiente.
Yo la acepto.
|
|
El fin de la guerra (Tercera parte)
25 de Julio, 2008, 10:13
|
Alan Wilson se dirigió hacia el muro con la cabeza bien alta. Sus manos estaban maniatadas, pero su corazón era ya libre. La noche anterior se había dado cuenta de que había sido un esclavo, un esclavo de seguir órdenes, un esclavo de una guerra que nadie recordaba ya cómo había empezado, esclavo de un odio aprendido hacia unas personas que desconocía por completo y que a su vez le odiaban sin motivo aparente. Ahora se sentía libre, en paz. Por primera vez en su vida.
Llegaron frente al paredón acompañado de dos soldados. Se dio la vuelta y miró a aquello muchachos y muchachas con sus fusiles. Alguien le preguntó si quería que le vendaran los ojos. El negó con la cabeza. Los soldados revisaron sus armas para prepararse para la ejecución. Otro soldado le preguntó si deseaba algún tipo de sacerdote, a lo que Alan comentó que ya no creía en ningún dios.
A lo lejos pudo ver las rejas desde donde se agolpaban algunos de sus soldados que trataban de asomarse para poder despedirse. La mujer que la noche anterior estuvo custodiando la celda le preguntó si tenía algún último deseo. Alan le sonrió.
- Me gustaría hablaros un momento.
- ¡Claro!.- Dijo ella. Y se apartó un poco para que todos pudieran verle.
- Deseo que no os sintais culpables por mi muerte. Esta guerra nos ha convertido a todos en bestias salvajes que únicamente saben matarse mutuamente. Nada tuve en contra de todos aquellos que maté de los vuestros y no creo que nada tuvierais en contra de mí o de mis compañeros caídos en combate. Aun así, seguimos matando y muriendo por simple rutina. Creo que es hora de que todo esto cambie, de que haya por fín paz entre todos nosotros. De que escuchemos y comprendamos nuestro pasado. De que nos ayudemos los unos a los otros en lugar de intentar exterminarnos.
Calló un segundo mientras miraba al cielo. Era azul y brillante. Era precioso. - Deseo que mi sangre sea la última derramada en esta guerra. Deseo que la guerra termine.
Uno a uno, los soldados fueron dejando caer su escopeta. Algo en su interior había despertado. Al mismo tiempo que su vida expiraba, su último deseo comenzó a cobrar vida.
FIN.
|
|
La Lobera (Tercera parte)
24 de Julio, 2008, 17:45
|
Varias aldeas cercanas al bosque se hicieron eco de las mutilaciones que había sufrido una pareja a manos de una jauría de lobos. Los ánimos se fueron caldeando hasta que alguien propuso que había que vengar a esa gente, aunque nadie supiera quiénes eran, y matar a los lobos.
La partida se puso en marcha al amanecer. Hubo muchos voluntarios, pero habría que constar que los cinco individuos eran los más animosos. Ellos fueron los primeros en disparar y en aniquilar a un gran número de ejemplares. Cuando la tarde dejó salir a la luna, la gente se retiró a sus aldeas y a sus casas, ya satisfechos de sangre y de venganza, dejando silencioso el bosque. Aquella noche y muchas noches después, no se oyó aullar a la luna.
La niña se quedó muy quieta durante toda la noche, muerta de miedo y de frío. Oyó a los lobos aullar cerca de ella. Un gran lobo gris se acercó hasta el cuerpo de su madre y lo olisqueó. Levantó entonces las orejas y la miró con sus brillantes ojos que la penetraron en la oscuridad. Sin embargo, el lobo no hizo nada. Bajó la cabeza y gimió. Luego, se alejó de allí. Durante el resto de la noche no volvió a ver a ningún lobo.
Cuando amaneció siguió a pie el sendero que sus padres estaban siguiendo. Llevaban un mulo de carga, pero había huído durante la escaramuza. Cuando llegó a la linde divisó la aldea donde vivía su tía Bernarda. Caminó hasta la casa color canela que recordaba en su memoria y llamó a la puerte. Su tía asomó la cabeza y la niña se desplomó al suelo desmayada.
Cuando la tía Bernarda supo lo que había ocurrido en realidad, tuvo la primera intenció de acudir al alguacil y ponerlo en su conocimiento. Afortunadamente, no lo hizo. Se dirigió decidida hacia la casa del alguacil, pero cuando vio al alguacil subiendo calle arriba con un arañazo en la mejilla un escalofrío la recorrió por todo el cuerpo. Dio media vuelta y se dirigió a la curandera para solicitarle asistencia para la niña. ¿Qué podía hacer?. La niña y ella misma podrían correr la misma suerte. Decidió callar e inventarse una historia sobre su sobrina. No la presentaría hasta una semana después y le diría a la gente que se había quedado huérfana y se la habían traído para criarla.
Lo que más lamentó fue no poder enterrar a su hermano y a su cuñada, ni poder llevarles flores ni llorarles en sus tumbas. Los muertos del bosque debían seguir siendo unos desconocidos.
|
|
La leyenda de Roselinde (Séptima parte)
24 de Julio, 2008, 17:28
|
Ana Marie, tendida en su conformable y mullida cama miraba absorta el techo decorado con dibujos geométricos de colores vivos. Su mente estaba muy lejos de allí. Estaba con él. No podía dejar de pensar en él, de olerle, de saborearle, de oirle, de mirarle...
Todos sus sentidos se habían empapado de él. Nada en el mundo existía aparte de él. Anoche, tras haberse visto a escondidas unas pocas veces, Ana Maríe no pudo resistirse a su suave voz, a su mano firme acariciándole el pecho mientras le susurraba que la adoraba, que moría por ella, que la vida era un castigo terrible cuando estaba lejos de ella. ¿Cómo resistirse ante tales beleidades?. ¿Cómo hubiera ella podido resistirse a su propia necesidad de sentir su calor sobre su cuerpo, de experimentar la unión entre dos seres hechos para amarse el uno al otro?.
Al contrario de sentirse impura o asustada por haber cometido semejante acto fuera del matrimonio, la joven sólo podía recrearse una y otra vez en aquellas sensaciones, deseando que llegara de nuevo la noche para correr hasta él, para volver a entregarse en cuerpo y alma al caballero errante que la había seducido.
Oyó voces y caballos fuera. Decidió levantarse y mirar por la ventana. Vio el estandarte del rey y varios caballeros bien pertrechados. Su padre había salido a recibirles. Tras intercambiar algunas palabras, dos de aquellos hombres bajaron de sus caballos y sujetaron a su padre violentamente. Ella gritó y en respuesta, algunos de los guardas de Roselinde acudieron al rescate de su señor. Sin embargo, para sorpresa de la niña, el hombre mejor vestido y sin casi armadura mostró un pergamino y los guardas asintieron y se retiraron.
La niña vociferó y clamó porque ayudaran a su viejo padre, pero le ataron y lo montaron en uno de los caballos. Todos partieron menos el hombre bien vestido que bajó de su caballo, miró hacia arriba, la saludó y entró en el castillo.
|
|
LA LOBERA (Segunda parte)
24 de Julio, 2008, 11:49
|
Ya había anochecido, pero faltaba poco para llegar a la aldea. Sin embargo, decidieron hacer noche en el bosque, puesto que no conocían bien el camino y no deseaban perderse. Además, la niña estaba cansada y hambrienta.
El padre fue a por leña mientras la madre se esmeraba en preparar un lecho bajo unos frondosos nogales. La noche era callada y templada. La niña no hacía más que protestar, así que la madre optó por darle unos frutos secos y acostarla bajo los nogales. La niña se durmió en seguida.
Sin embargo, unas risas la despertaron. Cuando abrió los ojos vio a unos desconocidos que sujetaban a su madre. Uno de ellos reía mientras le rasgaba las vestiduras y dejaba a la vista de todos sus protuberantes pechos. En ese instante oyó los alaridos de su padre que se abalanzaba contra aquellos desconocidos con el hacha de mano amenazante. La niña se llevó la mano a la boca y se escondió entre la espesura, observando la escena con los ojos aterrorizados.
Los cinco hombres acabaron con su padre y después se entretuvieron un largo rato con su madre, que al final dejó de gritar y forcejear. Uno de aquellos hombres, el más joven, miró la escena con preocupación.
- ¿Qué hemos hecho?. Nos van a condenar al garrote por esto!.- Gritó desesperado.
El hombre más mayor lo calmó.
- No te preocupes, Pablín. Le echaremos la culpa a los lobos.
Los hombres cogieron el hacha de mano de su padre y comenzaron a despedazar las extremidades de sus padres, hicieron desgarrones varios por sus cuerpos con un cuchillo. Al cabo de un rato, el hombre más mayor se retiró un poco y miró la escena.
- Sí, creo que ya está. Parece obra de unas bestias.
Los hombres se quitaron las ropas ensangrentadas y las guardaron en un saco, junto a partes de los cuerpos de sus padres. Uno de ellos se encargaría de enterrarlo muy lejos de allí. Se despidieron monótonamente y se fueron cada uno por su lado.
|
|
POR LOS HIJOS DE TUS HIJOS
22 de Julio, 2008, 12:27
|
¿Cómo luchar contra el pastizal que se gastan las grandes multinacionales como Repsol o Endesa en publicidad, lavando su imagen y apareciendo ante el público como los precursores del ecologismo, los salvadores del planeta y los que van a frenar el cambio climático?.
Nada podemos los pequeños activistas de la razón y de la ecología contra tamaña maquinaria publicitaria.
Pero desde estas letras quiero hacer saber a la población lo que entiende ENDESA por "reinventar el futuro y por un compromiso para los hijos de sus hijos".
Un ejemplo de ello son los nuevos proyectos que HidroAysen, de la que es socia mayoritaria Endesa (o sea, la propietaria pa entendernos) tiene pensado realizar en la Patagonia chilena, uno de los pocos parajes vírgenes que quedan en este mundo.
Nada menos que 5 grandes represas para producir electricidad "limpia" a través de hidroeléctrica. Cinco grandes represas que destruiran el entorno, extinguirán especies vegetales y animales y desplazarán a un montón de población incluidas tribus indígenas. Cinco grandes represas que producirán electricidad para la industria de la minería, otra lacra de la zona que también está destruyendo la belleza y la diversidad del lugar.
Para ENDESA, su compromiso con los hijos de tus hijos es destruir la Patagonia.
Su compromiso, no lo olvidemos, es para con sus accionistas y sus accionistas sólo quieren beneficios. Que por el camino se extingan especies, se desplace a población humana o se provoquen guerras es lo de menos, siempre y cuando no les afecte directamente y sus acciones suban.
Pero si ENDESA REPENSARA UN POCO, se daría cuenta de que la zona es rica en renovables. Con un 10% de los volcanes de todo el planeta imaginaos las posibilidades con la eneregía geotérmica. Y no olvidemos lo rica que es la zona en potencial solar, eólico y maremotriz.
Por favor, dejad de poner el anuncio que me dan arcadas cada vez que lo veo en la tele o lo oigo por la radio. Basta ya de gilipolleces!. Y lo mismo va para Repsol, otra que tal baila y que ya la pillaré por banda uno de estos días.
Paz verde.
|
|
CONTRAPUBLICIDAD A ENDESA
|
LA LOBERA (Primera parte)
21 de Julio, 2008, 18:09
|
"La mujer que se aventura sola en el bosque, está loca. O es a ella a quien hay que temer".
Este era un dicho que decía mucho mi abuela. Se basaba en una leyenda muy popular de la zona donde ella vivía, en tierras asturianas. El dicho viene a decir que si una persona se atreve a hacer algo peligroso, sólo puede ser porque no esté bien de la cabeza o porque esa persona sea peligrosa a su vez.
Todo venía de la leyenda popular de la lobera, una mujer que vagaba sola por los bosques y que parecía poder controlar a los lobos del bosque, que incluso mataban por ella.
He aquí la historia, tal y como me la contó mi abuela, que en gloria esté:
"Hace mucho tiempo en una aldea, vivió y creció una niña huérfana criada por una tía segunda suya.Le gustaba escaparse y adentrarse en la espesura del bosque y no se relacionaba casi con el resto de los niños, y mucho menos con los mayores. La niña, en realidad, no hablaba nunca. La gente llegó a pensar que era muda, aunque sí hablaba lo justo, pero había gente en la zona que nunca había oído el sonido de su voz. Tan tímida y tan cerrada era aquella niña con todo el mundo.
Lo que todavía no sabía la gente era lo que le había pasado a aquella niña. Lo que le había pasado a sus padres y cómo había ido una y otra vez al bosque para preparar su venganza junto con sus mejores aliados que también clamaban venganza. Los lobos.
|
|
EYEPHONE O COMO SE ESCRIBA EL BICHO
21 de Julio, 2008, 12:35
|
Hace unas semanas se presentó al mercado lo ultimísimo en alta tecnología: el EYEPHONE. O como se escriba, porque no me he molestado en saber nada de ese bicho.
Viendo las noticias de cómo en unos programas donde se supone que te tienen que tener informado me metían la cuña publicitaria del estreno en el mercado de este nuevo bicho tecnológico, y observando las imágenes de hombres y mujeres haciendo cola en la entrada de los establecimientos incluso el día anterior para ser los primeros en comprarse y estrenar el nuevo grito y ser los mas IN de su vecindario, me vino a la mente otras imágentes bastante parecidas.
En las mismas ciudades donde estas personas habían esperado durante horas a la intemperie para comprarse un bicho tecnológico que seguro que era carísimo, hay también otras colas de gente con no tan buena ropa, ni con la última tecnología con la que pasar el rato mientras esperan y por supuesto sin tanto dinero en el bolsillo para gastarse en una frivolidad como es el eyephone de los huevos.
Me refiero a los indigentes, los sin techo, los inmigrantes, las mujeres sin trabajo y con varios churrumbeles que alimentar, los ancianos sin pensión de jubilación (o que no da para vivir) y sin parientes que se hagan cargo de ellos, los dementes que no tienen quíen les pague sus medicinas y vagan por la ciudad, los okupas, los adolescentes que han huído de casa por los malos tratos, los drogadictos que han tocado fondo, las prostitutas que ya no pueden ejercer porque han pillado el Sida....
¿Qué clase de civilización hemos construido cuando existen al mismo tiempo una cola para comprarse un eyephne y una cola para poder llevarse algo caliente al estómago?.
A los que os habeis gastado ese dinero y a los que teneis pensado hacerlo, REPENSAD UN POCO. ¿De verdad lo necesitais?. ¿No sería mejor invertir ese dinero en la felicidad de otros, en cubrir las necesidades básicas de vuestros vecinos?. ¿No os sentiríais mejor haciendo algo por estas personas en lugar de poseer algo que en unos meses será obsoleto y ya no os satisfará en absoluto?.
|
|
DUDAS INSOMNES IV
20 de Julio, 2008, 10:16
|
"¿Por qué todo junto se escribe separado y separado se escribe todo junto?"
|
|
LA LEYENDA DE ROSELINDE (Sexta parte)
9 de Julio, 2008, 12:30
|
Era increíble lo fácil que le resultaba vagar por el reino sin ser reconocido. Los aldeanos, los granjeros y los comerciantes no sospechaban ni lo más mínimo que era el príncipe heredero quien les hablaba y aquello le embargó de una sensación de libertad que deseó poder sentir por siempre.
Con los nobles ya era otra cosa. Tenía que ir con ojo, por si eran nobles que hubieran visitado la corte recientemente. Solía observar sus rostros para ver si podía reconocerlos antes de entablar conversación con ellos. Si creía que alguien podía reconocerle, símplemente evitaba ser visto, al menos de muy de cerca. Llevaba casi una semana en esa traza y de momento había tenido mucha suerte. Nadie en absoluto mencionó siquiera que se parecía al príncipe.
Además, la vestimenta que llevaba no era propia de un príncipe. El primer día de aventura coincidió en un cruce de caminos con un caballero de buen porte, pero pobres vestiduras, ya entrado en canas y le intercambió las ropas y la montura, excepto el caballo al que tenía en estima y la espada, puesto que era una reliquia de la familia. Por el servicio prestado, le ofreció también la bolsa de monedas que siempre portaba para limosnas.
Sin embargo, el caballero, que volvía de tierras impías y que pasaba por el reino camino de su casa, no quiso aceptarlo alegando que ya había ganado mucho en el trueque. Se enzarzaron en una discusión propia de los libros de caballerías acerca del honor y bla, bla, bla y al final, los dos aceptaron quedarse cada uno con la mitad del contenido de la bolsa. La siguiente discusión iba a ser quién se quedaba con la bolsa, pero antes de que el pobre caballero iniciara la discusión, el príncipe le pidió que le intercambiara también la bolsa, por lo que todo terminó con una galante despedida, cada uno por su lado.
El cuarto día de sus andanzas, llegó por fín a Roselinde. Allí conoció por pura casualidad a la hija del Conde. Quedó prendado de ella. Si ella era la escogida para ser su esposa, no le parecía tan mal eso de las nupcias. Desde entonces se quedó cerca del castillo, por las aldeas de alrededor y con un ojo puesto siempre en la figura de su amada. Deseó aprender todo sobre ella. Sus costumbres, sus gustos, sus manías...
Por entonces, ya había averiguado que a la muchacha le encantaba escaparse del castillo, nunca a la misma hora. Imaginó que cuando conseguía zafarse de la vigilancia aprovechaba para escapar. También le gustaba visitar a una familia de la aldea de Bries, donde solía quedarse a comer y jugar con los niños de la casa. Su comida favorita eran berros con una salsa que no había podido conseguir averiguar de qué estaba hecha.
Cada día, estaba más enamorado de ella y deseó poder tomar contacto de nuevo con ella.
"Tal vez hoy..."- pensó.
|
|
FRASES LAPIDARIAS XXIII
9 de Julio, 2008, 11:32
|
"Señor, dame paciencia, porque como me des balas..."
|
|
SACRIFICIOS O NADA. VOSOTROS DECIDÍS, GILIPOLLAS.
7 de Julio, 2008, 12:18
|
El 94 por ciento de los españoles compraría productos ecológicos, pero sólo un 38 por ciento pagaría más por ellos |
07/07/2008 |
Nacional | El 94 por ciento de los españoles está dispuesto a comprar productos elaborados de una forma respetuosa con el medio ambiente en los próximos 12 meses, pero sólo un 38 por ciento pagaría más por ellos, según un estudio sobre la actitud de los consumidores ante el cambio climático elaborado por Havas Media en 9 países.
El 88 por ciento de los españoles está preocupado por el efecto del cambio climático, y el 75 por ciento considera que España debería adaptarse para hacer frente a este fenómeno, pero más de la mitad (un 56 por ciento) optaría por un producto ecológico frente a otro que no lo sea sólo en el caso de que el precio y la calidad fueran los mismos.
En este sentido, el grupo más grande de los encuestados (un 29 por ciento), se consideran altruistas pasivos, es decir, están dispuestos a hacer "pequeños sacrificios" para combatir el cambio climático, pero no tienen intención de hacer cambios sustanciales en sus vidas.
En cuanto al resto de los encuestados, un 20 por ciento no tienen ninguna intención de actuar, un 24 por ciento muestra cierto comportamiento ecológico, pero sólo lo hacen para "parecer ecológicos", y el 27 por ciento restante, sí que están dispuestos a realizar cambios significativos en su vida para ayudar.
Para los españoles, el cambio climático afecta a su forma de vida (72 por ciento), pero no se sienten capaces de contribuir individualmente a solucionar el problema (52 por ciento) y tienen la esperanza de que el Gobierno y las grandes empresas lo hagan. Así, un 90 por ciento opina que el Gobierno no está haciendo un "notable esfuerzo" por combatir el cambio climático.
En general, los miembros de las ONG ecologistas (90 por ciento), las personas con mayor nivel educativo (85 por ciento) y mayor poder adquisitivo (86 por ciento) son los consumidores que preferirían comprar productos de empresas que no perjudican el medio ambiente.
Diferencia en los países
Por países, los consumidores de países en vías de desarrollo como México, Brasil, India o China son los más concienciados y los que "más dispuestos están a cambiar su estilo de vida, frente a los occidentales, seguramente porque los efectos del cambio climático les afectan más directamente", según afirmó el Consejero Delegado del Grupo Havas, Fernando Rodés.
Según esta compañía, "las empresas que se comprometan activamente en la lucha contra el cambio climático se beneficiarán", ya que 3 de cada 4 entrevistados prefieren comprar productos en empresas que estén intentando activamente reducir su impacto sobre el calentamiento global.
Asimismo, Rodés señaló que, pese que hay algunos sectores, que por el negocio al que se dedican se perciben como "menos verdes", no "existen sectores buenos o malos, sino marcas buenas y malas" y la prueba es que existen empresas energéticas o petroleras que son percibidas como "verdes". | |
Fuente: Europa Press
|
|
|
UN AGUJERO MUY PROFUNDO
4 de Julio, 2008, 12:38
|
Y el buho vio que el hombre estaba triste y le dijo, "No me gusta verte así de triste, pide lo que quieras y te lo daremos". Y el hombre dijo, "quiero tener muy buena vista", y el buho le dijo, "la misma vista que yo tengo tú la tendrás". Y el hombre dijo, "anhelo conocer los secretos de la tierra". Y la serpiente dijo, "los secretos que yo conozco, tú conocerás". Y el hombre dijo, "quiero ser fuerte". Y el jaguar le dijo, "la fuerza que yo tengo, tú la tendrás".
Y así uno a uno todos los animales le dieron un presente al hombre y cuando tuvo todos los regalos, se marchó de allí. Y el buho dijo, "Ahora el hombre tiene mucho y sabe mucho y tengo miedo". "Pero ahora el hombre será feliz, pues lo tiene todo", dijo el ciervo. Y el buho dijo, "he visto en el hombre un agujero muy profundo, tan profundo que no se puede llenar. Eso es lo que le hace sentirse triste. Y nunca tendrá suficiente y siempre deseará más, hasta que un día la tierra diga: ya no tengo mas, estoy vacía".
Cuento indio narrado en APOCALYPTO de Mel Gibson.
|
|
Artículos anteriores en Julio del 2008
Blog alojado en ZoomBlog.com
|
AGRICULTURA - MUNDO RURAL
BLOGS ECOLÓGICOS
BLOGS LITERARIOS
CONSUMO RESPONSABLE
ECOLOGIA Y SOLIDARIDAD
Enlaces
FOTOGRAFIA
OTROS BLOGS
|