Normalmente los ateos no nacemos, nos hacemos. Casi todos estamos bautizados gracias a nuestros padres que aunque no hayan pisado una iglesia desde tu primera comunión, no se sepan los diez mandamientos de carrerilla y estén en pecado mortal porque los dos se han divorciado y se han vuelto a casar, ellos son CREYENTES y eso de que tú no creas les parece TERRIBLE. Así que sé comprensivo que al fin y al cabo son tus padres.